domingo, 4 de septiembre de 2011

LOS IMPOSIBLES Ema Wolf


El absurdo es a la literatura infantil lo que la risa es al alma y el humor es un don poderoso capaz de arrasar con la tristeza, o de trasladar al pequeño lector o al lector adulto a un espacio desprovisto de preocupaciones y abundante en olvidos y penas.

Un niño nunca cuestionará el uso del absurdo en un libro. Y si el texto está escrito con talento e inteligencia, es probable que el adulto tampoco lo haga. El humor esfuma aquello absurdo en la verosimilitud de lo ridículo.

En Los imposibles, Ema Wolf instala al lector en un lugar de posibilidad improbable, si pensamos con los pies sobre la tierra, y maravillosamente posible, si hablamos de buena literatura. El libro se compone de varios textos que parecieran ser el fruto de la genialidad de la autora y de su capacidad de asociación libre.

Será fácil ser atrapados por la historia del señor Lanari, un hombre como cualquier otro que comenzó a destejerse entradas las 9 de la mañana de un día común. Podemos deleitarnos también con una familia invisible reconocida socialmente por el perfume de sus integrantes.

“La sombra del conejo Ricur” es un verdadero caso: se adelanta, se atrasa, sigue de largo o se cae al agua para secarse, tras ser rescatada, sobre un arbusto. Y Drácula le envía una carta a su tía, contándole que sus amigos lo gastan porque se llenó de pecas luego de arriesgarse y salir a la luz del día.

“La nona insulina” cuenta la historia de una anciana que comienza a envejecer de atrás hacia adelante, o comienza a rejuvenecerse con el paso de los años. En “La oveja 99″ nos enfrentamos a un verdadero problema: una de las ovejas, la anterior a la número cien, se rehúsa a saltar el alambre que separa la vigilia de la niña del cuento del sueño más profundo. Y resulta que tienen que recurrir al uso de una grúa gigante para trasladar a la oveja poco ágil y fanática de la pasta frola.

“La cuenta de los cangrejos” se convierte en un texto-ecuación desbordante en ingenio. Y “El centauro indeciso” se encuentra en una duda permanente que se debate entre su mitad hombre y su mitad caballo. ¿Alfalfa o choripán? ¿Choripán o alfalfa? ¿Cama o establo? Tal su duda, que se queda dormido…

Las historias siguen con la certeza de lo creíble y promueven la magia de deleitarse con todo lo que, posiblemente, se vuelva realidad al sumergirse en el encanto de la literatura infantil, en el humor característico de Ema Wolf y en la capacidad latente de reír por sobre todas las cosas…

Ema Wolf es una escritora argentina nacida en Carapachay, Provincia de Buenos Aires, el 4 de mayo de 1948. Es licenciada en Lenguas y Literaturas Modernas por la Universidad Nacional de Buenos Aires. Su obra se caracteriza por el humor y por un estilo paródico. Es escritora mayormente de libros infantiles, aunque también publicó libros para adultos. En 1975 comenzó a trabajar para distintos medios periodísticos y revistas infantiles. Parte de su obra fue traducida al catalán, portugués, alemán e italiano.